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15 años de salud mental Aranda

15 años de salud mental Aranda

Los conceptos de autonomía y autodeterminación son algo fácilmente identificables con Salud Mental Aranda. Con sus 15 años de existencia celebrados, esta entidad perteneciente al movimiento asociativo Salud Mental (FEAFES) puede “presumir” de contar con un perfil de usuarios activo y comprometido con la propia asociación.

“Recientemente hemos tenido al celebración de aniversario e hicimos un homenaje a todos los miembros de Junta Directiva de estos años, y puedo decir que siempre hemos contado con alguna personas con enfermedad mental dentro del órgano de gobierno”, explica Eva Fernández, actual gerente y una persona con enorme implicación personal en la entidad.

“Mi madre fue socia fundadora por lo que viví en primera personas desde la elección del nombre”, comenta orgullosa, “y después siempre colaboré en algo, pasando por voluntaria, haciendo prácticas de la carrera de trabajo social y hasta ocupar las tareas de dirección, desde 2006”.

Y así podríamos definir al equipo de profesionales que actualmente integran Salud Mental Aranda. “Somos diez personas que sabemos empatizar y respetar por encima de todo a nuestros usuarios, y nuestra implicación trasciende el plano profesional por lo que podemos decir que somos una gran familia”, asegura Eva.

La  actividad no cesa, y a pesar de ser un día tranquilo en la sede, su espacio comienza a quedarse algo pequeño. “Vamos a contar con un nuevo espacio donde nos trasladaremos y aquí dejaremos únicamente en centro especial de empleo, donde contamos con 5 usuarios contratados”.

Entre las peculiaridades a destacar de esta entidad sobresale por encima de todas ellas el hecho de que dentro de la Junta Directiva, los cargos de presidente, vicepresidente y una vocal están en manos de tres personas con problemas de salud mental, “La clave está en el interés y el carácter de los propios implicados”, explica Eva. “Podemos decir que somos un referente para otras entidades y es así, pero también hay que reconocer que esto es fruto de las circunstancias que se han dado”, argumenta Elena Briongos, actual presidenta de Salud Mental Aranda.

No obstante, esta es un máxima que se ha repetido a lo largo de su historia “aunque normalmente en los cargos de vocal, y no como ahora con mayores responsabilidades”, asegura su gerente.

“Queremos que esta línea siga de forma constante en el futuro, así como la renovación de familiares que pertenecen a otra generación y nos aportan una visión más moderna y con menos lastres del pasado”, añade Briongos.

Fernando Heras se ha estrenado como vicepresidente aunque ya venía de ser vocal en la Junta Directiva. “Es muy interesante que estemos aquí porque es la forma de ver mejor nuestros problemas”, comenta, “además de que nosotros podemos conocer cómo funciona por dentro la entidad, y la responsabilidad y esfuerzo que supone su gestión y la obtención de los recursos”.

“Creo que lo mejor sería que todas las personas que pasan por la entidad pudieran estar en la Junta para saber de verdad lo difícil que puede ser sacar adelante todos los recursos que se ofrecen”, sugiere Elena.

Yolanda, la tercera usuaria que además se estrena en funciones no puede acompañarnos pero sí lo hacen el nuevo tesorero, Pedro Ruiz, esposo de una usuaria, y Sara Fernández, hermana y ahora secretaria en funciones. Ambos reconocen que “alguien debe ocuparse de estas cosas y debemos implicarnos para que la entidad siga existiendo y funcionando como hasta ahora”, comenta Sara.

Ella se define tímida pero “la entidad me ha ayudado tanto a mí y a mi hermana que no he dudado en estar aquí”, lo mismo que le sucede a Pedro, “ya que la asociación ha beneficiado más a mi esposa que los tratamientos farmacológicos y eso exige de mi implicación en lo que haga falta, incluso si algún día ella ya no necesitara acudir aquí”, asegura algo emocionado este hombre.

Del espacio cedido por el Ayuntamiento, con dos despachos y una zona común con otras entidades, en el año 2001 a día de hoy las cosas han cambiado mucho y para bien.

Proyectos como “Zeleste” financiado a través del Fondo Social Europeo, convenios con el Ayuntamiento de Aranda y la posterior incorporación de la entidad a la Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Castilla y León (denominada así por aquel entones), han posibilitado que esta asociación haya ido contando con espacios propios y con programas de mayor calado y envergadura.

“Hemos pasado del taller de pintura que Maite inició como única actividad y que aún hoy mantenemos, a contar con una cartera de recursos y servicios que nos dirigen, inexorablemente hacia el concepto del centro multiservicios”, comenta su gerente.

Los 109 usuarios de Salud Mental Aranda se integran, desde el pasado año, en un nuevo concepto que desde esta entidad han diseñado en torno al Plan Individualizado de Atención (PIA). “Nos dimos cuenta que si no hacíamos un seguimiento de los objetivos que nos marcábamos estábamos perdiendo efectividad por lo que hemos creado la figura del profesional de referencia”. Y esto consiste en que cada técnico asume el seguimiento individual de un grupo de usuarios, “aunque el volumen hoy por hoy es muy grande y no podemos hacerlo muy exhaustivo, sí que creemos que hemos mejorado”.

Con este método se consigue que cada usuario plantee sus necesidades, dudas, sugerencias del tema que sea a un mismo técnico y este sea quien los traslade y gestiona al resto del equipo profesional “en nuestra reuniones técnicas que realizamos todos los lunes”, explica Eva. Y lo mismo sucede con los familiares de cada uno de estos usuarios, lo que permite menor difusión de la información y un mayor control por parte del equipo técnico.

Otra de las características más notables de esta entidad, es el excelente funcionamiento de su Comité de Personas con Enfermedad Mental, “donde se encuentran integrados Elena Briongos y especialmente Fernando Heras, y que cuenta con una participación que en ocasiones alcanza las 18 personas”. “Se encuentra apoyado por la profesional Alba Ortiz, y estos nos ha permitido abrir un nuevo canal de comunicación no sólo con los participantes en el Comité sino con el resto de usuarios”, según la gerente. Y es que los participantes se han convertido en comunicadores entre los grupos pero también “en motivadores para el resto”. Además, el acta que se levanta tras cada sesión mensual es colgado en el tablón de anuncios para todas las personas tengan acceso a lo que se ha comentado allí.

Los nuevos perfiles de usuario, “más jóvenes y con mayor autonomía” también han obligado a realizar modificaciones en el desarrollo de algunos de los recursos, como el centro ocupacional “donde no tenía mucho sentido que todos los usuarios acudieran a todo, así que gracias al plan individualizado y el profesional de referencia hemos podido adaptar su programa a sus necesidades y siempre desde el consenso con ellos”.

Uno de los recursos sobre el que trabajaran el próximo año con más atención en el referido al asistente personal, “en el que ya contamos con cuatro usuarios y uno que se unirá en enero”, explica Eva. La modificación en la ley de la dependencia ha permitido la compatibilidad del recurso con otros, por lo que “solventado los problemas de formar a profesionales en el servicio, será algo que ampliaremos de forma importante el próximo año”. Un servicio en el que Salud Mental Aranda también fue pionera.

En definitiva, grandes proyectos y mucho trabajo es el que desde Junta Directiva y equipo técnico se plantean afrontar en los años venideros, entre los que se encuentran completar las 8 plazas en vivienda de que disponen, realizar el cambio de sede, adquirir un vehículo e incrementar la plantilla de profesionales para poder afrontar todos los retos que tienen por delante.

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