Ayer,15 de octubre, el Casino de Salamanca acogió el Foro de la Solidaridad, organizado por La Gaceta de Salamanca, un espacio de encuentro y reflexión en torno a uno de los mayores desafíos sociales y sanitarios de nuestro tiempo: la salud mental. Bajo el lema “El desafío de la prevención y la atención en salud mental”, el foro reunió a expertos y representantes de diversos sectores para analizar la situación actual y debatir sobre posibles soluciones.
Entre los participantes destacados se encontraban nuestra presidenta, Elena Briongos Rica; Fernando Uribe Ladrón de Cegama, coordinador de la Estrategia de Asistencia en Salud Mental de Castilla y León (2024-2030), y Alfonso Salgado Ruiz, decano de la Facultad de Psicología de la Universidad Pontificia de Salamanca.
La intervención de Elena Briongos, centrada en una visión integral y comprometida, comenzó destacando que hablar de salud mental es hablar de derechos humanos, justicia social y futuro, subrayando que “no puede existir salud sin salud mental y que una sociedad justa no puede dejar atrás a quienes más lo necesitan”. Sin embargo, señaló que la realidad en Castilla y León aún presenta importantes desafíos, como listas de espera interminables, falta de profesionales, desigualdad territorial y vulneración de derechos, problemas que se acentúan en el medio rural, donde la distancia, el envejecimiento y la soledad no deseada agravan el sufrimiento psíquico.
Briongos puso de relieve el papel esencial del movimiento asociativo, recordando que “la Federación Salud Mental Castilla y León lleva más de treinta años trabajando con sus once asociaciones y 24 delegaciones rurales para acompañar a miles de personas y familias”. Su labor ofrece escucha, compañía y genera redes comunitarias que devuelven dignidad y esperanza. Por ello, reclamó un reconocimiento estructural a la labor del movimiento asociativo, enfatizando que “no se trata de un complemento, sino de un agente esencial de la salud pública, que necesita financiación estable y participación real en el diseño de las políticas públicas”, reivindicó Elena.
Uno de los temas centrales de su intervención fue el envejecimiento de las personas con problemas de salud mental. Para ello, expuso los resultados del estudio sobre ‘Atención Integrada a las personas con problemas de salud mental que envejecen en Castilla y León’ y que revelan que más del 60% de estas personas supera los 50 años, muchas viven solas o con padres muy mayores, y tienen que hacer frente a carencias en la coordinación sociosanitaria, dificultades en el acceso a servicios residenciales adaptados y un alto riesgo de soledad y exclusión silenciosa. Para abordar esta situación, la presidenta propuso “avanzar hacia modelos de atención integrados, donde salud mental, servicios sociales y atención a la dependencia trabajen de manera conjunta, garantizando continuidad, acompañamiento y, sobre todo, incorporando la mirada de la persona, sus deseos y proyectos de vida”.

En paralelo, destacó los programas de prevención y sensibilización que impulsa la Federación, como “Salud Mental en Positivo”, una iniciativa de educación comunitaria centrada también en el ámbito escolar rural que promueve hábitos saludables, gestión emocional y prevención del malestar psíquico.
Solo en su primera edición, este programa llegó a cerca de 3.000 personas en toda Castilla y León, actuando antes de que aparezca el sufrimiento y fomentando la resiliencia comunitaria. Briongos subrayó además la importancia de la prevención del suicidio, tarea de todos, y detalló las acciones que se llevan a cabo desde la Federación, como formación a profesionales de distintos ámbitos, campañas de sensibilización, acompañamiento psicosocial a personas en riesgo y a familias supervivientes, y colaboración con universidades para incorporar la prevención en la comunidad educativa.
Otro punto clave de su intervención fue la participación activa de las personas con experiencia propia en salud mental y de sus familias. Briongos enfatizó que “deben ser protagonistas del sistema, no simples receptoras, y que nuestras voces deben orientar políticas y servicios, porque nadie mejor que nosotras sabe lo que significa recuperar un proyecto de vida”. Asimismo, defendió la necesidad de un gran pacto por la salud mental que una a administraciones, profesionales, entidades sociales y ciudadanía, recordando que la salud mental no es solo una cuestión sanitaria, sino un reflejo de la sociedad que somos y de la que queremos construir.
El Foro Solidarios, con la participación de destacados expertos y representantes, se convirtió en una oportunidad para visibilizar los retos y avances en el ámbito de la salud mental en Castilla y León. La intervención de Elena Briongos puso de manifiesto el compromiso y la necesidad de seguir trabajando de manera conjunta para garantizar una atención de calidad, inclusiva y solidaria, recordando que cuidar la salud mental es cuidar la democracia, la convivencia y el futuro de todas las personas.


