Hoy hemos presentado los resultados del proyecto “Promoción de Entornos de Trabajo Saludables”, una iniciativa que hemos impulsado con el apoyo de Fundación ONCE para avanzar en la mejora del bienestar emocional en el ámbito laboral y promover la integración de la salud mental en la gestión empresarial.
La jornada, celebrada en la sede del Consejo Económico y Social de Castilla y León coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, ha tratado de ser un espacio de encuentro y reflexión junto a representantes institucionales, empresas y agentes sociales, entendiendo que abordar la salud mental en el trabajo exige diálogo, compromiso y acción compartida.
Tal y como ha señalado nuestra presidenta, Elena Briongos, «el trabajo no es solo un medio de vida, sino un espacio donde las personas desarrollan su proyecto vital y pasan gran parte de su tiempo, lo que implica que también puede convertirse en un espacio de riesgo si no se cuida adecuadamente». Desde esta mirada, hemos querido situar la salud mental como un elemento central dentro de las organizaciones.
El proyecto ha tenido como objetivo analizar el grado de implantación de medidas relacionadas con la salud mental en las empresas de Castilla y León, identificar necesidades y reconocer buenas prácticas. Como ha explicado nuestro gerente, Ángel Lozano de las Morenas, «trabajamos para avanzar desde la sensibilización hacia la incorporación real de la salud mental como un elemento estratégico en la gestión organizativa«.

Para ello, hemos desarrollado un estudio basado en cuestionarios dirigidos a empresas de distintos tamaños y sectores, con la participación final de 68 organizaciones de las 386 contactadas, complementado con una revisión bibliográfica. La principal conclusión es que nos encontramos en un momento de transición, en el que existe una elevada sensibilización pero esta todavía no se traduce en una implantación efectiva de medidas. Nuestro gerente ha subrayado que «esta brecha se refleja especialmente en la falta de evaluación de riesgos psicosociales, en la necesidad de avanzar hacia un liderazgo preventivo y en la ausencia de indicadores que permitan hacer seguimiento de las acciones».
En la práctica, este análisis ha relejado que muchas empresas aún no han integrado la salud mental de forma estructural en sus sistemas de gestión. Predominan acciones puntuales que, aunque valiosas, no sustituyen la necesidad de intervenir sobre la organización del trabajo, la cultura interna o los estilos de liderazgo.
Conscientes de esta realidad, desde la Federación hemos querido aportar soluciones concretas. Hemos elaborado una guía práctica dirigida a empresas, con propuestas accesibles y adaptables a cualquier organización, y una herramienta de evaluación que permite analizar la situación de partida y medir el impacto de las acciones. Tal y como ha explicado Ángel Lozano, el objetivo es «facilitar el paso del diagnóstico a la acción mediante herramientas técnicas que apoyen la toma de decisiones y permitan actuar de forma estructurada». Además, hemos puesto en marcha una formación online orientada a capacitar a equipos directivos y profesionales en la identificación de riesgos y en el diseño de planes de salud mental en la empresa.

Uno de los momentos más enriquecedores de la jornada ha sido la celebración de la mesa redonda “Retos y oportunidades para promover la salud mental en el trabajo”, en la que hemos contado con la participación de Laura Gómez Armesto, del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo; Miguel Ángel Arroyo Fernández, de la Unidad de Seguridad y Salud de la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Valladolid; Elena Zazo Cano, técnica de Prevención de Riesgos Laborales de CCOO Castilla y León; Laura Mínguez González, del Gabinete Técnico de UGT Castilla y León; y Alberto Fiz Teso, del Departamento de Proyectos y Prevención de Riesgos Laborales de CEOE-CEPYME en Salamanca, en representación de CEOE Castilla y León .
Durante este espacio de diálogo, se ha puesto de manifiesto una visión compartida como es la necesidad de avanzar hacia una integración real de la salud mental en las políticas preventivas de las organizaciones. Desde el ámbito institucional se ha insistido en la importancia de reforzar la evaluación de los riesgos psicosociales y de consolidar marcos normativos que impulsen este cambio. Desde la perspectiva sindical, se ha subrayado la necesidad de garantizar entornos de trabajo dignos, con cargas adecuadas, buena organización y participación de las personas trabajadoras. Por su parte, la representación empresarial ha destacado que promover el bienestar emocional no solo es una responsabilidad social, sino también una inversión estratégica que repercute directamente en la productividad y sostenibilidad de las organizaciones.

En este intercambio también se han compartido propuestas concretas, como la necesidad de formar a los equipos directivos en liderazgo saludable, mejorar los sistemas de medición y seguimiento, y fomentar una cultura organizativa basada en la comunicación, el respeto y la prevención. En definitiva, se ha puesto en común que el reto no es solo actuar, sino hacerlo de manera estructurada, sostenida y con la implicación de todos los agentes.
Desde la Federación insistimos en que la salud mental en el trabajo no puede abordarse como una cuestión individual, sino como una responsabilidad colectiva. Tal y como ha señalado nuestro gerente, «se trata de una responsabilidad organizativa de carácter preventivo, ya que el entorno laboral es un determinante clave del bienestar de las personas». En esta misma línea, nuestra presidenta ha apelado a «seguir generando cultura preventiva, ofreciendo herramientas útiles y facilitando cambios reales en los entornos laborales».
Este proyecto se enmarca en un contexto en el que la salud mental ha adquirido un protagonismo creciente en las políticas públicas, situando los riesgos psicosociales en el centro de la acción preventiva. Desde el movimiento asociativo Salud Mental CyL queremos contribuir a construir espacios de trabajo donde las personas puedan desarrollarse sin que su bienestar se vea comprometido. Porque, como ha recordado Elena Briongos, «cuidar la salud mental no es una moda, sino una forma de entender la vida y de construir un futuro más saludable y sostenible».
Accede a nuestra Guía ‘Cuidar la salud mental y el bienestar emocional en el trabajo’.


