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La Red regional de Mujeres y el Comité Pro Salud Mental en Primera Persona conmemoran el XX Aniversario de la Convención de la ONU en un nuevo taller de Ciudadanía Activa

Ayer, la sede de la Federación Salud Mental Castilla y León acogió el  Taller de Ciudadanía Activa, que este año llevó por título «20 años defendiendo derechos: ¿cómo ha cambiado mi vida?». El encuentro reunió a la Red Regional de Mujeres y al Comité Pro Salud Mental en Primera Persona de Castilla y León para reflexionar sobre los avances y retos pendientes en el marco del XX Aniversario de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU.

La jornada contó con la participación de Sara de Torres Riveiro, delegada de Derechos Humanos y Agenda Política de la Fundación CERMI Mujeres, fortaleciendo la mirada interseccional sobre la defensa de los derechos de las mujeres con discapacidad.

A lo largo del taller, los participantes evaluaron cómo ha evolucionado el cumplimiento de los derechos desde la aprobación del Convenio en 2006 hasta la actualidad. Mediante diversas dinámicas participativas, se analizaron situaciones cotidianas en las que los derechos se ven favorecidos o, por el contrario, vulnerados.

Según explicó Patricia Quintanilla López, coordinadora de la actividad, se puso un foco especial en aquellas realidades que han marcado la historia del colectivo. «Estuvimos analizando situaciones que atañen específicamente a las personas con discapacidad psicosocial y repasando ejemplos claros de cómo se han ido vulnerando sus derechos a lo largo del tiempo, como las contenciones mecánicas, los internamientos involuntarios o las esterilizaciones forzadas«.

Asimismo, la perspectiva de género ocupó un espacio central durante los debates. Patricia Quintanilla destacó la importancia de visibilizar las dificultades añadidas a las que se enfrentan las mujeres del colectivo. «Abordamos los problemas específicos que sufren las mujeres de manera particular en lo relativo a la vulneración de sus derechos, especialmente en lo tocante a la violencia de género, la falta de credibilidad y otras barreras sociales«.

Construyendo el futuro: una «carta» para los próximos años

Más allá del análisis histórico, el taller sirvió como plataforma para mirar hacia adelante. A través de una dinámica orientada en plasmar sus deseos para el futuro a modo de «carta a los Reyes Magos», las personas asistentes definieron las prioridades de cambio en áreas clave:

  • Educación y Sensibilización: Promover la salud mental en los entornos educativos desde edades tempranas para prevenir situaciones de sufrimiento en menores y garantizar que dispongan de la información necesaria.
  • Sanidad: Reducir las listas de espera y dotar a los servicios de una atención personalizada que atienda de manera específica y ajustada la realidad individual
  • Empleo: Impulsar la formación continua y el acceso a puestos de trabajo de calidad que faciliten una autonomía real.
  • Lucha contra el estigma: Reconocer los avances logrados desde 2006, pero recordando que sigue existiendo un importante trabajo por delante para erradicar los prejuicios que aún generan daño.

El liderazgo de la primera persona

Uno de los puntos clave abordados en la sesión fue el papel transformador del tejido asociativo. Si bien las familias han sido el pilar histórico en la creación y consolidación del movimiento, la jornada ratificó la necesidad de dar un paso más hacia el empoderamiento directo. Como concluye Patricia, «hablamos del papel fundamental que han jugado las familias en la creación del movimiento asociativo, pero también de cómo en la actualidad las personas con experiencia propia deben dar un paso adelante para asumir puestos de responsabilidad y marcar la pauta del camino a seguir«.

El taller ha permitido reforzar el conocimiento de los derechos y favorecer una mayor conciencia sobre su importancia en la vida cotidiana. “Las participantes han identificado situaciones en las que sus derechos pueden verse vulnerados y han reflexionado sobre cómo actuar ante ellas, y con ello se ha promovido la confianza en las propias capacidades, la autonomía y la toma de decisiones”, asegura Patricia. En definitiva, el taller ha contribuido a fortalecer el empoderamiento personal y la participación activa en la defensa de los propios derechos.

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