Los Itinerarios de Inserción Sociolaboral dirigidos a personas en situación o riesgo de exclusión social continúan consolidándose dentro de nuestro movimiento asociativo como una herramienta clave para favorecer la inclusión, la autonomía personal y el acceso al empleo.
Estas actuaciones, desarrolladas entre 2025 y 2026 y cofinanciadas por la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León y el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), tienen como mejorar las condiciones personales, sociales y laborales, necesarias para el acceso al mercado laboral de laspersonas en situación o riesgo de exclusión social, partiendo del apoyo técnico para laa ctivación de su proyecto de vida y mediante actuaciones integrales y personalizadas de información, valoración y diagnóstico, orientación, formación, intermediación e inserción laboral, así como acompañamiento y seguimiento social y laboral, entre otras.
La convocatoria, desarrollada dentro del Programa Operativo 2021-2027 del Fondo Social Europeo Plus, financia itinerarios integrales e individualizados que combinan orientación, formación, acompañamiento social y laboral, intermediación con empresas y seguimiento continuo.
En el conjunto de los itinerarios han participado, hasta la fecha, 235 personas, de las cuales 130 son mujeres y 105 hombres. Estos datos reflejan el alcance de una línea de actuación que continúa consolidándose como un recurso fundamental para favorecer la inclusión social y laboral de personas en situación de vulnerabilidad en Castilla y León.
Detrás de cada itinerario hay historias de superación, equipos profesionales implicados y asociaciones que trabajan desde la cercanía para reducir desigualdades, especialmente en zonas rurales y entre colectivos con menos oportunidades.
A continuación, recogemos la experiencia de algunas de nuestras entidades que participan en esta línea de inclusión sociolaboral.

Salud Mental Aranda: acercar las oportunidades al medio rural
La asociación Salud Mental Aranda ha desarrollado cuatro itinerarios sociales a través de sus delegaciones en las localidades de Aranda, Huerta, Roa y Lerma. Hasta el momento han participado 58 personas, de las cuales 25 son hombres y 33 mujeres.
Desde Salud Mental Aranda explican que las personas participantes en los itinerarios son, principalmente, personas en edad laboral que no cuentan con ingresos o cuyos recursos son insuficientes para mantener una vida digna, lo que las sitúa en situación o riesgo de exclusión social. Entre los perfiles atendidos se encuentran personas desempleadas de larga duración, jóvenes sin empleo, personas con problemas de salud física o mental, mujeres en situación de dificultad social, víctimas de violencia de género y residentes en zonas rurales con escaso acceso a recursos.
La entidad desarrolla actuaciones centradas en la orientación individual, el acompañamiento social y la formación continuada. Desde la asociación señalan que “trabajamos aspectos como la motivación para el empleo, el autoconocimiento, las habilidades sociales, la preparación de entrevistas o el conocimiento del tejido empresarial de la zona”.
Además, destacan el valor de las visitas a empresas y de las actividades grupales con recursos comunitarios. “Intentamos que las empresas participen activamente en el itinerario para que las personas participantes conozcan directamente cómo se trabaja allí y puedan establecer contacto con quienes después participan en los procesos de selección”, explican.
La selección de participantes se realiza en coordinación con servicios sociales, recursos sanitarios, ECyL, asociaciones empresariales y otras entidades de la zona.
En cuanto a resultados, desde Salud Mental Aranda indican que entre un 16 % y un 34 % de las personas participantes logra acceder a un empleo o actividad productiva.
Uno de los principales retos identificados es el transporte en el medio rural. “Aunque el itinerario se desarrolle en un pueblo, muchas personas viven en localidades cercanas sin conexión de transporte público y eso dificulta su participación”, señalan.
Por ello, consideran necesario incrementar la financiación destinada a rutas de transporte y destacan como estrategia especialmente exitosa el acompañamiento personalizado. “Cuando las personas no pueden desplazarse, somos nosotros quienes nos acercamos a los domicilios o organizamos rutas para garantizar que puedan participar en la formación grupal”.

Salud Mental Zamora: crear redes de apoyo para avanzar
La asociación Salud Mental Zamora desarrolla el programa social “Camino a la Inclusión: itinerario de inserción sociolaboral para personas en riesgo de exclusión”, dirigido a personas con pocos o ningún recurso económico y sin red de apoyo social o familia, y en el que participan 13 personas, de las cuales 10 eran hombres y 3 mujeres.
Desde la entidad explican que el principal objetivo del programa es acompañar a las personas participantes en su vida cotidiana para favorecer la creación de relaciones sociales y redes de apoyo. “Trabajamos desde la cercanía para que las personas vayan adquiriendo confianza y habilidades sociales que después les permitan acercarse al empleo”, destacan.
Además del acompañamiento individual, se desarrollan talleres sobre gestión emocional, comunicación, elaboración de currículum y preparación de entrevistas laborales.
La selección de participantes se realizó inicialmente a través de derivaciones de Gerencia de Servicios Sociales y, posteriormente, mediante difusión en redes sociales y cartelería.La asociación estima que alrededor de un 23 % de las personas participantes podrá acceder a un empleo tras su paso por el programa.
Entre los principales retos señalan la dificultad para mantener la asistencia continuada y las limitaciones de movilidad de muchas personas usuarias. “Muchas personas no tienen vehículo propio y resulta complicado acceder a determinados empleos si no existe transporte público”, explican.
Desde la entidad consideran necesario reforzar la cooperación entre empresas y entidades públicas y privadas para mejorar el impacto de los itinerarios.

FAEMA Salud Mental Ávila: trabajar la autoestima y la autonomía
FAEMA Salud Mental Ávila desarrolla tres itinerarios sociales: “Invirtiendo en mi futuro” en Ávila, “Impulsa tu futuro” en La Adrada y “Habilidades en acción” en Las Navas del Marqués. En total participan 38 personas, de las cuales 22 son mujeres y 16 hombres. Estas iniciativas están dirigidas principalmente a personas con bajo nivel de habilidades sociales y competencias comunicativas, circunstancias que dificultan su acceso al mercado laboral.
Desde la entidad explican que la mayoría de participantes son mujeres de mediana edad con problemas de salud mental o discapacidad y con cargas familiares. “Muchas de las personas atendidas cuentan con redes de apoyo limitadas y presentan importantes dificultades sociales y laborales”, señalan.
El trabajo se estructura en distintas fases: acogida, formación, orientación individualizada y evaluación. A través de este proceso se diseñan planes de intervención adaptados a cada participante. La selección se realiza principalmente mediante derivaciones de los CEAS y entrevistas individualizadas con personas usuarias de la entidad.
FAEMA estima que alrededor de un 15 % de las personas participantes logra acceder al empleo tras finalizar el itinerario.
Entre los principales retos destacan el bajo nivel formativo, la escasa motivación laboral y la falta de oportunidades de empleo. Por ello, consideran necesario reforzar los apoyos individualizados; “creemos fundamental trabajar la autoestima, la autonomía y el diseño de planes de apoyo adaptados a cada persona”, explican.
La entidad destaca como estrategia especialmente efectiva el diseño de itinerarios personalizados. “Este enfoque nos permite trabajar no solo competencias laborales, sino también habilidades personales y sociales adaptadas a cada situación”.

Salud Mental León: intervención centrada en la persona
Salud Mental León desarrolla el Programa de Itinerarios de Inserción Sociolaboral dirigidos a personas en situación o riesgo de exclusión social, en el que han atendido a 18 personas, de las cuales diez eran mujeres y ocho hombres, con edades comprendidas entre los 17 y los 59 años.
Desde la entidad destacan la diversidad de perfiles atendidos. “Predominan situaciones relacionadas con la falta de ingresos económicos, la ausencia de formación académica homologada y la carencia de redes de apoyo estables”, explican. Aunque la asociación trabaja habitualmente con personas con discapacidad psicosocial, en este programa se ha atendido también a perfiles que no encajaban en otros recursos específicos.
El programa combina intervención grupal e individual. En las sesiones grupales se trabajan competencias personales, inteligencia emocional, habilidades sociales, empleabilidad y capacitación digital. Además, se desarrollan talleres prácticos sobre herramientas digitales, trámites administrativos, nóminas, declaración de la renta o protección frente a fraudes digitales.
En paralelo, la intervención individual permite acompañar a las personas en gestiones administrativas, búsqueda de empleo, homologación de estudios o preparación de entrevistas laborales.
Los resultados obtenidos hasta ahora reflejan siete contratos laborales y el acceso de cinco participantes a formaciones con certificado de profesionalidad.
Sin embargo, desde ALFAEM León subrayan que uno de los principales desafíos sigue siendo la captación de participantes. “La escasa derivación de personas candidatas dificulta mucho la organización y el desarrollo del itinerario”, señalan.También destacan la complejidad de trabajar con grupos muy heterogéneos. “Tenemos que adaptar continuamente los contenidos para evitar tanto la desmotivación como la frustración de las personas participantes”.
Para la entidad, la clave del éxito reside en la intervención centrada en la persona. “Es fundamental orientar los apoyos hacia lo que realmente necesita y quiere cada participante, respetando su proyecto de vida y acompañando sin imponer”.

Delegación en Ponferrada: crear vínculos para impulsar el cambio
La delegación de Ponferrada de Salud Mental León desarrolla durante 2025-2026 el Itinerario Social Ponferrada II, continuidad del trabajo iniciado en la anualidad anterior. En esta edición han participado 16 personas , de las cuales 7 eran hombres y 9 mujeres, finalizando el programa 13 de ellas.
Desde la entidad explican que la mayoría de personas atendidas tienen entre 30 y 54 años, bajo nivel formativo y escasa experiencia laboral. “Muchas carecen de ingresos y son personas desempleadas de larga duración con importantes dificultades para acceder al mercado laboral”, indican.
El programa combina actividades grupales e individuales centradas en competencias personales, inteligencia emocional, habilidades sociales, empleabilidad, competencias digitales e igualdad de oportunidades.
Además, se desarrollan talleres de sostenibilidad medioambiental, visitas a empresas y recursos formativos, así como acciones relacionadas con eficiencia energética.
La selección de participantes se realiza principalmente a través de derivaciones de Gerencia de Servicios Sociales, priorizando a personas sin ingresos, desempleadas de larga duración, personas migrantes y personas con discapacidad.
Hasta el momento, dos personas participantes han encontrado empleo y otras cinco han accedido a diferentes formaciones relacionadas con energías renovables, carretillas o electricidad de baja tensión.
Desde la entidad identifican varios retos importantes. “Uno de los principales problemas es la falta de derivaciones desde los servicios sociales”, explican. También señalan las dificultades derivadas del Ingreso Mínimo Vital y la necesidad de ampliar el tiempo de acompañamiento. “Muchas personas necesitan apoyos más prolongados para sostener sus procesos de inserción laboral y formativa”.
La entidad considera que el apoyo individualizado y la creación de vínculos son elementos fundamentales. “Trabajar el autoconocimiento, la autoestima y la motivación resulta clave para que las personas puedan identificar sus fortalezas y avanzar hacia un proyecto laboral realista y ajustado a sus capacidades”.

Salud Mental Palencia: acompañamiento para mejorar la empleabilidad
La asociación Salud Mental Palencia desarrolla un total de seis programas: cuatro itinerarios sociales y dos prelaborales, vinculados al sector de recepción. Los programas sociales se desarrollan en Palencia, Guardo, Aguilar de Campoo y Saldaña, tanto en entornos urbanos como rurales.
Desde la entidad explican que el perfil mayoritario corresponde a personas inmigrantes, desempleadas de larga duración y personas interesadas en mejorar su situación laboral. “Muchas presentan barreras idiomáticas, falta de experiencia reciente o escasas competencias digitales”, señalan.
Las actividades desarrolladas se centran en fortalecer competencias personales y profesionales mediante talleres de habilidades sociales, gestión emocional y técnicas de búsqueda activa de empleo.“Trabajamos aspectos como la elaboración del currículum, la preparación de entrevistas y el manejo de portales de empleo digitales”, explican desde la asociación.
La selección de participantes se realiza valorando la situación de vulnerabilidad social, el tiempo en desempleo, el nivel de empleabilidad y la motivación para participar en el programa.
Aunque el porcentaje de inserción laboral es variable, desde la entidad destacan que las personas que buscan mejorar su empleo suelen obtener mejores resultados. “Las barreras idiomáticas continúan siendo una de las principales dificultades para acceder al mercado laboral”, indican.
Entre los retos más importantes señalan la brecha digital y la dificultad para garantizar una participación continuada, especialmente en personas con situaciones personales inestables. Por ello, consideran necesario reforzar los apoyos telemáticos, mejorar las opciones de transporte y favorecer oportunidades de empleo flexible o teletrabajo.
La asociación destaca como estrategia especialmente exitosa el acompañamiento personalizado. “El seguimiento continuo permite adaptar los apoyos a cada situación, reforzar la motivación y aumentar significativamente las posibilidades de inserción laboral”.
Un modelo de inclusión basado en el acompañamiento
Las experiencias compartidas por las distintas asociaciones muestran una realidad común, que es que los itinerarios de inserción sociolaboral van mucho más allá de la búsqueda de empleo. Estos programas trabajan la autoestima, la motivación, las habilidades sociales, la autonomía y la construcción de redes de apoyo, aspectos fundamentales para que las personas puedan iniciar procesos reales de inclusión.
También evidencian retos importantes, especialmente en el medio rural, destacando las dificultades de transporte, escasez de oportunidades laborales, brecha digital, falta de derivaciones y necesidad de apoyos más prolongados en el tiempo.
Aun así, las entidades coinciden en que el acompañamiento individualizado, la intervención centrada en la persona y el trabajo coordinado con recursos comunitarios y empresas son estrategias que generan resultados positivos y sostenibles.
Los itinerarios de inserción sociolaboral financiados por la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León y el Fondo Social Europeo (FSE+) continúan demostrando que invertir en inclusión es también invertir en cohesión social, igualdad de oportunidades y desarrollo comunitario.


