Un nuevo estudio sitúa en el 16,3 % la población de Castilla y León que experimenta soledad no deseada y destaca el papel protector del tejido asociativo. Desde la Federación Salud Mental Castilla y León contribuimos a esta respuesta como integrantes de la Red Amiga, impulsando la coordinación y los apoyos comunitarios.
La soledad no deseada puede aparecer a cualquier edad, también cuando estamos rodeados de otras personas. Tiene que ver con la distancia entre las relaciones que necesitamos y las que sentimos que tenemos: poder compartir lo que nos preocupa, contar con alguien o sentir que formamos parte de nuestra comunidad.
El Estudio sobre soledad no deseada y salud mental en Castilla y León, presentado el 21 de octubre, aporta información para comprender esta realidad y orientar las respuestas. Basado en 400 entrevistas a personas adultas de la comunidad, muestra que la soledad, la salud mental y las condiciones de vida están estrechamente relacionadas.
Una realidad persistente que afecta especialmente a la juventud
El 16,3 % de la población de Castilla y León experimenta soledad no deseada, frente al 20,2 % del conjunto de España. Aunque la proporción es menor, preocupa su duración: el 54,2 % de quienes la sufren lleva cinco años o más en esta situación.
La juventud presenta los niveles más elevados. Una de cada cuatro personas de entre 18 y 34 años siente soledad no deseada, lo que recuerda la importancia de desarrollar respuestas para todas las etapas de la vida.
El estudio también encuentra una fuerte asociación con la salud mental: la soledad afecta al 33,4 % de quienes declaran problemas de salud mental, frente al 12,3 % de quienes no los presentan. Las dificultades económicas y las barreras que encuentran las personas con discapacidad incrementan la vulnerabilidad.
A ello se añaden las dificultades para expresar el malestar y buscar ayuda. El 59 % de quienes creen tener un problema de salud mental sin diagnóstico no recibe apoyo psicológico ni medicación. Estos datos refuerzan la necesidad de detectar las situaciones de soledad y facilitar apoyos cercanos, accesibles y continuados.
El valor de nuestras asociaciones y de los vínculos comunitarios
Las conclusiones de la presentación ponen el foco en el papel protector de las entidades de la discapacidad y del tercer sector. Su presencia en el territorio, el conocimiento de las personas y la confianza construida permiten acercar apoyos y generar oportunidades de relación, especialmente en el medio rural.
Se propone reforzar un pilar comunitario que complemente la atención sanitaria y social mediante el acompañamiento de proximidad, el apoyo entre iguales y la prescripción social, facilitando la conexión con actividades y recursos de la comunidad.
También se destaca que, en las personas con discapacidad, es imprescindible actuar sobre el estigma y las barreras que dificultan la participación y el mantenimiento de relaciones significativas.
Nuestro compromiso con la Red Amiga
Desde el Movimiento Asociativo Salud Mental Castilla y León compartimos este enfoque y lo trasladamos a nuestro trabajo como integrantes de la Red Amiga de apoyo a las personas en situación de soledad no deseada y aislamiento social.
Nuestra colaboración con la Gerencia de Servicios Sociales se desarrolla desde 2023, con aportaciones técnicas, difusión de herramientas y apoyo a las asociaciones. La adhesión de la Federación se formalizó en noviembre de 2024 y, en la actualidad, nuestras once asociaciones federadas están adheridas a la Red.
La Federación ejerce una labor de interlocución autonómica, coordinación y apoyo técnico, mientras que las asociaciones desarrollan la atención y el acompañamiento en los territorios. Sus actuaciones incluyen talleres, intervenciones individuales, apoyo mutuo, participación social y conexión con recursos sociales y sanitarios.
Además, coordinamos el programa «Redes comunitarias contra la soledad no deseada de personas mayores con problemas de salud mental», ejecutado por nuestras asociaciones, con una cobertura en las nueve provincias y 34 localidades, con cerca de 300 personas destinatarias, mediante detección, planes personalizados, asistencia personal y fortalecimiento de redes comunitarias.
A este trabajo se suman iniciativas como el Proyecto JULIA: Mujeres Rurales y Salud Mental, que hemos presentado en julio de 2026 al banco de buenas prácticas de la Red Amiga. Sus espacios de encuentro contribuyen a fortalecer las relaciones, la participación y el apoyo entre mujeres. La asistencia personal y los grupos de ayuda mutua también forman parte de los apoyos que favorecen la autonomía y la vinculación con la comunidad.
Más coordinación y recursos para sostener los apoyos
Esta elevada adhesión a la Red Amiga por parte de nuestro movimiento asociativo demuestra nuestro compromiso, pero es necesario reforzar la coordinación territorial y establecer circuitos claros de detección, derivación y seguimiento.
Desde la Federación proponemos más financiación y más estable, reuniones periódicas, formación compartida, herramientas de gestión útiles y una participación efectiva de las personas con experiencia propia y sus familias.
Los resultados y el impacto de las acciones que desarrollan nuestras asociaciones refuerzan una convicción que guía nuestro trabajo: prevenir la soledad también es crear oportunidades para participar, decidir, compartir y sentirse parte de una comunidad. Seguiremos contribuyendo a la Red Amiga desde la experiencia de nuestras asociaciones y reclamando los apoyos necesarios para que estas oportunidades lleguen a todas las personas, vivan donde vivan.



