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Primera toma de contacto del Comité Pro Salud Mental “En Primera Persona” tras el estado de alarma y confinamiento

Comité Pro Salud Mental

Primera toma de contacto del Comité Pro Salud Mental “En Primera Persona” tras el estado de alarma y confinamiento

Hoy ha tenido lugar la primera reunión de nuestro Comité Pro Salud Mental “En Primera Persona” en la que han participado un total de 20 representantes de nuestras asociaciones.

Hoy ha sido uno de esos días que marcaremos en el calendario con letras mayúsculas. Ha tenido lugar la primera reunión del Comité Pro Salud Mental “En Primera Persona” de la Federación, que ha servido como una primera toma de contacto tras el estado de alarma debido a la Covid-19, el confinamiento y la vuelta a la nueva normalidad.

La presidenta de la Federación, Elena Briongos, ha agradecido a todas las personas participantes su implicación, pidiendo que se hable de la salud mental con naturalidad, se haga un abordaje adecuado sin vulnerar ningún derecho, se respete por todos y todas la diversidad y que no se oculte por parte de nadie los problemas de salud mental o el malestar psíquico de cada persona.

Por su parte, Noemí representante de Salud Mental Miranda de Ebro, ha contado su experiencia como trabajadora auxiliar de enfermería en una residencia de personas mayores. Noemí ha vivido el confinamiento trabajando, como servicio esencial, en una residencia con 22 casos positivos por Covid-19 y con mucho estrés lo cual le ha generado momentos de mucha ansiedad que ha superado gracias al apoyo del personal técnico de su asociación.

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Tensi, de Salud Mental Miranda, vive en una vivienda supervisada de la asociación. Durante el confinamiento ha realizado 360 pulseras que ha repartido, a modo de apoyo, al personal sanitario de los centros de salud y hospital de Miranda de Ebro. También cada día escribía una carta de apoyo a personas ingresadas por Covid-19 en el Hospital. Para ella ha sido un reto escribir todos los días y ha sido muy enriquecedor servir de apoyo a otras personas que lo estaban pasando mal.

Juan José y Jorge, de Prosame Salud Mental Burgos, han hablado de cómo el nerviosismo y la incertidumbre fueron incrementando con el paso de los días y la importancia que ha tenido para ellos mantenerse activos y poder realizar ejercicio físico.

Estefanía de Salud Mental Palencia se encuentra dentro de los grupos de riesgo y durante el confinamiento no ha salido de casa en ningún momento. Ha sentido el apoyo de su entorno, “mi amiga me traía la compra, los vecinos se organizaban para tirarme la basura, la psicóloga de la asociación me hacía muchos seguimientos“. Durante el confinamiento ha permanecido muy activa escribiendo microrelatos que luego compartía por videoconferencia con las personas del Grupo de Ayuda Mutua (GAM) de la entidad.

Alberto de Salud Mental Aranda de Duero, se ha sentido un privilegiado, “vivo en un pueblecito a 5 kilómetros de Aranda de Duero, en una casa grande, con mi corral, mis gallinas, mi huerto…”. En todo momento ha estado en contacto con el profesional de referencia de la asociación  y con otras personas con experiencia propia en salud mental que participan en el Comité Pro Salud Mental de la asociación. “Lo que nosotros vivimos y sentimos, hay que trasmitirlo a la gente, y hacerlo con positividad, queriéndonos a nosotros mismos primero”.

José Luis de El Puente Salud Mental Valladolid, ha pasado el confinamiento estudiando su carrera de Derecho, aunque no está muy contento porque los exámenes online no han ido bien. Considera que no han estado adaptados a su situación y características. El curso que viene volverá con más fuerza.

Fernando vive en Burgos, aunque es socio de Salud Mental Aranda, y se organizaba con su pareja para salir a hacer las compras. Tanto él como su pareja, no se han perdido un solo día de salir a las 20:00 h. a aplaudir desde su balcón al personal sanitario. Agradece los apoyos recibidos por parte de su asociación para poder manejarse en aplicaciones como Zoom y Skype, y participar en videoconferencias con otros compañeros y compañeras, y con su familia.

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Javi Nieto de Salud Mental Zamora (Feafes Zamora), lo ha pasado mal. Estuvo a punto de ingresar en psiquiatría. Tenía muchos miedos, “al principio culpabilizaba de la situación a mis hermanas, con las que vivo, no salía de casa, tenía miedo a la policía…”. Gracias al apoyo de las profesionales de Salud Mental Zamora empezó a ver las cosas de otra manera y a tener rutinas durante el confinamiento que le han ayudado a sobrellevar la situación.

Javi Domínguez de Feafes Zamora, ha convivido con su madre y ha tenido que cuidarla, “tuvo un catarro muy fuerte con síntomas compatibles y tuvo que aislarse. Por suerte solo fue un catarro”. Durante el confinamiento ha aprendido reflexionar en su interior y sobre todo ha prepararse para la nueva normalidad. También el ejercicio físico ha sido fundamental, al igual que el apoyo psicológico recibido por parte de la asociación Salud Mental Zamora, lo cual le ha ayudado a superar mucha fobias.

Benito de Salud Mental Palencia, ha vivido con mucho miedo y pánico, muchos de ellos continúan conviviendo con él. Para él ha sido un alivio poder expresarse a través de cartas, relatos y redes sociales. Durante el confinamiento ha aprovechado para hacer alguna pequeña reforma en casa y pintar. El apoyo de la asociación Salud Mental Palencia también ha sido fundamental.

Daniel de Ponferrada (delegación Alfaem), ha visto en el confinamiento una oportunidad para formarse. Ha hecho varios cursos online “de lo que me gusta, la informática”. Las actividades de estimulación cognitiva que las asociaciones han acercado a los hogares a través de diferentes medios, han sido de mucha utilidad.

Rosi de la delegación de Alfaem Salud Mental León en Astorga, ha cuidado de su madre. Han vivido en el pueblo, en una casa con huerto y patio interior, lo que ha posibilitado realizar paseos con su madre de manera habitual. Ha estado muy activa, participando en seminarios web de la Fundación CERMI Mujeres, así como “pendiente de toda la información que se difundía a través del grupo de Whatsapp del Comité de Defensa de Derechos Humanos de la Confederación” en el que Rosi participa.

Marta de la delegación de Alfaem en Villablino, nos contó que lo pasó mal porque a ella le gusta mucho salir. Marta ha aprovechado el confinamiento para hacer repostería, uno de sus principales hobbies. También ha estado cuidando de su madre, “primero nos cuidaron a nosotras, ahora debemos cuidar nosotras de nuestros padres“.

Benigno de Asovica Salud Mental Soria, comparte piso con otra persona con problemas de salud mental. Para ambos, el confinamiento, ha sido un reto. Han necesitado mucho apoyo psicológico por parte de la asociación, lo que se ha traducido en una “buena convivencia”.

Sergio de la asociación Salud Mental Palencia explica que “en los momentos males siempre he tenido a la asociación detrás”. Sergio estudia el Ciclo formativo de grado medio sobre “Producción Agroecológica”. Durante el confinamiento ha estado realizando un proyecto que sustituía a las prácticas de fin de grado. Ahora está deseando que llegue el nuevo curso para realizar el ciclo de grado superior.

Paulino de Salud Mental Salamanca, destaca la dureza de ver las calles vacías, las salas de espera de los centros de salud… La posibilidad de realizar los “paseos terapéuticos” ha sido fundamental, “no he tenido ningún problema con la policía”. El ejercicio físico también ha sido fundamental.

Jesús de Faema Salud Mental Ávila, lo pasó mal al principio y agradece el apoyo recibido por los y las profesionales de la asociación, “gracias a su apoyo todo ha sido más llevadero”. “También ha sido muy importante el apoyo que nos hemos dado entre las personas que convivimos en la vivienda supervisada“.

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Jesús, Paulino, Rosi, Benito, Noemí, Fernando y José Luis, también han vivido la situación desde otra óptica, como personas que forman parte de la Junta Directiva de sus respectivas asociaciones. Destacan las reuniones por videoconferencia, los momentos duros y la incertidumbre con la que han vivido. Ahora, con la distancia, lo ven como algo enriquecedor que les ha aportado un gran aprendizaje y ven nuevas oportunidades para seguir creciendo, tanto como asociación como personas. Consideran el “activismo” en salud mental como algo fundamental, “tenemos que llamar a arrimar el hombro a todas las personas que integran nuestro movimiento asociativo, tenemos que ser hoy más que nunca la voz de la salud mental”.

Como veis estos “expertos” en salud mental han pasado el confinamiento y la situación de alerta sanitaria como cualquier persona, enfrentándose a sus emociones, miedos, limitaciones e incertidumbres. El apoyo psicológico que se ha realizado desde las asociaciones, el mantenerse activos y el compartir emociones con otras personas de su entorno han sido las claves. Para todos, esta situación ha servido de un gran aprendizaje y una “prueba de fuego” de la que han salido reforzados. Todos y todas continuarán ahora más si cabe participando activamente en los grupos de ayuda mutua y en los Comités “En Primera Persona”, aportando su experiencia y sus vivencias, y contribuyendo con ello a reforzar los fines de nuestro movimiento asociativo.

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