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Las mujeres con discapacidad manifiestan problemas emocionales que no son abordados hasta que no derivan en problemas de salud mental más serios

Las mujeres con discapacidad manifiestan problemas emocionales que no son abordados hasta que no derivan en problemas de salud mental más serios

El Comité de Representantes de Personas con Discapacidad de Castilla y León (CERMI CyL) ha presentado hoy un estudio sobre la “Situación de las Mujeres con Discapacidad en Castilla y León“, financiado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, y elaborado por el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad de la Universidad de Salamanca (INICO).

El estudio de “Situación de las Mujeres con Discapacidad en Castilla y León” tiene como objeto conocer la situación real de las mujeres con discapacidad de la Comunidad de Castilla y León, desde su propia percepción, teniendo en cuenta aquellos aspectos que contribuyen a su desarrollo integral e inclusivo.

Los principales instrumentos de investigación usada han sido una revisión literaria de informes y artículos científicos sobre el estado de la cuestión y el diseño, realización y análisis de datos de un cuestionario. Los datos obtenidos servirán para elaborar propuestas de intervención para sensibilizar a la población en general y emprender futuras acciones para mejorar la situación de la mujer con discapacidad en Castilla y León.

En el estudio cuantitativo han participado un total 526 mujeres, de las cuales el 78’78% han sido mujeres con discapacidad, el 9’2% profesionales, el 11’8% familiares y el 0’3% otras personas. Del total de mujeres con discapacidad participantes, el 12’93% son mujeres con discapacidad psicosocial y/o problemas de salud mental, participantes en las asociaciones de nuestro movimiento asociativo. 

En cuanto a la calidad de vida, en el desarrollo personal (55,6) y en el bienestar material (53,6) es donde más sienten que su discapacidad afecta a su calidad de vida, seguida de autodeterminación (51,7), relaciones personales (48,9), afectación emocional (48,7), inclusión (41,5), bienestar físico (40,5) y, en último lugar, derechos (34,4).

En cuanto a la edad, en relación al bienestar emocional, las mujeres menores de 18 años comentan sentimientos de baja autoestima, acoso o inseguridad que duran hasta los 24 años. A partir de los 25, incluso un poco antes, en algunas participantes comienzan los problemas de depresión. Estos síntomas van a estar más presentes entre los 35 y los 44 años, con diagnósticos de depresión y ansiedad.

A modo de conclusión, las participantes manifiestan problemas emocionales, tales como baja autoestima, no siendo abordados por profesionales hasta que no derivan en depresión u otros problemas de salud mental más serios. Es necesario que el apoyo emocional esté presente desde los inicios de la manifestación del malestar psíquico. Este aspecto es eclipsado, a la vez que potenciado, por sus problemas económicos, puesto que una de las principales necesidades que consideran no cubiertas tiene que ver con los gastos que se derivan de su discapacidad, como gastos médicos. Estas necesidades básicas hacen que no dispongan de ingresos para otras actividades de tipo lúdico, que junto con la discriminación que encuentran en la comunidad en el momento de la participación, y en algunas circunstancias, una autoimagen negativa, inciden en el bienestar emocional.

Las situaciones adversas se abordan mejor desde un adecuado control emocional. Como reflejan los resultados, las mujeres refieren problemas de salud mental que se inician en la infancia con baja autoestima y déficit en habilidades de afrontamiento de situaciones de acoso, para derivar en problemas de depresión o ansiedad y pudiendo terminar en problemas serios de salud mental.

Disponer de un servicio de apoyo emocional, donde las mujeres con discapacidad puedan recibir formación en estrategias dirigidas a mantener un equilibrio emocional que le permita mejorar la percepción de su imagen y valía, así como prevenir problemas más serios de salud mental, no solo serviría de prevención, sino que les ayudaría a tener los cimientos necesarios para potenciar otras dimensiones de calidad de vida.

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