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​La Federación Salud Mental Castilla y León se enfrenta a la soledad no deseada “Conectando Vidas, Cuidando Mentes”

Hoy, con motivo del Día Internacional contra la Soledad no Deseada que se celebra cada 16 de diciembre., lanzamos nuestra campaña “Conectando Vidas, Cuidando Mentes” La soledad no deseada es un problema que afecta a una parte importante de la población y que impacta especialmente en su salud mental

Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León a través de la asignación tributaria del 0,7% del IRPF e Impuesto de Sociedades, gracias al cual se desarrolla el proyecto “Redes comunitarias contra la soledad no deseada de personas mayores con problemas de salud mental”.

La soledad no deseada no es simplemente estar solo. “Es un sentimiento subjetivo y doloroso que surge cuando las relaciones sociales que tenemos no coinciden con las que desearíamos tener, tanto en cantidad como en calidad. Muchas personas que la sufren no viven solas, y otras que eligen la soledad no la experimentan”, explica Ángel Lozano, gerente de la Federación.

Esta “epidemia silenciosa” está vinculada a depresión, ansiedad, irritabilidad, problemas de sueño, deterioro cognitivo y un mayor riesgo de suicidio. Además, la vergüenza o el estigma asociados a este sentimiento pueden llevar a las personas a aislarse aún más, dificultando la búsqueda de ayuda.

Aunque a menudo se asocia con personas mayores, la soledad no deseada afecta a todas las edades, incluyendo a los jóvenes entre 16 y 29 años; pero también impacta de manera significativa a personas con problemas de salud mental, discapacidad, cuidadoras, o en situación de vulnerabilidad económica o social”, asegura Lozano.

La comunidad como respuesta

La soledad no deseada es un problema colectivo que requiere una respuesta social y comunitaria. Tejer redes de apoyo y fortalecer vínculos es clave para combatirla. “Desde el movimiento asociativo planteamos determinadas acciones que pueden ayudar a minimizar esta realidad en Castilla y León y que se definen en acciones concretas”, explica su gerente. 

Entre estas propuestas destaca, “promover espacios de encuentro es una forma sencilla y poderosa de fortalecer los lazos humanos, por ejemplo participar en cafés, tertulias, talleres, actividades deportivas o culturales, salidas a la naturaleza, clubes de lectura o huertos comunitarios”. A ello se suma el valor del voluntariado y el apoyo mutuo, colaborando con programas de acompañamiento y redes vecinales que unen a las personas y refuerzan el sentido de pertenencia. “La atención y la escucha activa resultan claves en este camino”, asegura Lozano, quien añade que “estar presentes ante los cambios importantes en la vida de quienes nos rodean y ofrecer apoyo marca una gran diferencia”. Finalmente, destaca que la colaboración local es esencial, “respaldar iniciativas en los barrios o en los municipios”,  recuerda que las soluciones más naturales nacen de la solidaridad compartida.

La implicación de cada persona y de la sociedad en general marca la diferencia, ya que “cada acción contribuye a tejer comunidad y cuidar la salud mental, combatiendo la soledad no deseada, tal y como comprobamos dentro de nuestras asociaciones cada día”, aseguran desde la Federación.

Atención integrada a las personas con problemas de salud mental que envejecen en Castilla y León.

Desde la Federación Salud Mental Castilla y León se ha presentado recientemente un estudio, en el que se ha puesto de manifiesto que la soledad no deseada emerge como uno de los retos más significativos para las personas con problemas de salud mental que envejecen. Según el estudio, un 28% de las personas que se encuestaron se sentían solas de forma continua o frecuente, siendo este sentimiento más intenso entre las mujeres.

La soledad se relaciona estrechamente con el aislamiento social, la fragilidad emocional y el riesgo de ideación suicida, y aparece en muchos relatos como un temor mayor que el propio hecho de envejecer. En territorios rurales, donde residía más del 35% de la muestra del estudio, la dispersión geográfica y la dificultad de acceso a recursos refuerzan esta vulnerabilidad. 

La falta de apoyos estables, el envejecimiento simultáneo de las familias cuidadoras y las limitadas oportunidades de interacción incrementan el riesgo de que la soledad derive en deterioro mayor de la salud mental, dependencia y sufrimiento. Frente a ello, las personas destacaron la importancia del acompañamiento, la asistencia personal y los espacios comunitarios que favorezcan vínculos significativos, elementos clave para un envejecimiento digno, activo y emocionalmente seguro.

Red amiga de apoyo a las personas en situación de vulnerabilidad.

La Red Amiga puesta en marcha por la Junta de Castilla y León, se define como un espacio de colaboración público-privada para identificar, prevenir y acompañar estas situaciones, promoviendo un apoyo comunitario que respeta los valores, preferencias y decisiones de cada persona, garantizando cercanía, participación y una red de recursos coordinada en todo el territorio. En este marco, la Federación Salud Mental Castilla y León y sus asociaciones, como entidades adheridas, aportan su experiencia en acompañamiento, detección proactiva y fortalecimiento de vínculos sociales, actuando desde un enfoque comunitario y orientado a la persona. 

Su presencia en la Red refuerza la capacidad del sistema para reconocer señales de aislamiento, activar apoyos y generar entornos inclusivos que favorezcan la autonomía, el bienestar emocional y la construcción de relaciones significativas, elementos clave para afrontar la soledad y garantizar una vida plena y con sentido.

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