INSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER SI QUIERES ESTAR INFORMADO DE NUESTROS SERVICIOS Y RECURSOS

Sin espacios seguros no hay salud mental: el movimiento asociativo SALUD MENTAL ESPAÑA reivindica apoyo y pertenencia para las personas LGTBIQ+

Con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+, que se celebra el próximo 28 de junio, desde el movimiento asociativo SALUD MENTAL ESPAÑA lanzamos una campaña de sensibilización bajo el lema ‘La salud mental empieza donde puedes sentirte parte’, con la colaboración del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

La iniciativa reivindica espacios seguros, respetuosos e inclusivos para las personas LGTBIQ+, como base para una buena salud mental. Lo hace mediante una serie de infografías difundidas en redes con el hashtag #SaludMentalLGTBIQ, que se pueden descargar en este enlace.

Según el estudio ‘La situación de la salud mental en España’, elaborado por SALUD MENTAL ESPAÑA y la Fundación Mutua Madrileña, las personas LGTBIQ+ reportan más del doble de intentos o ideaciones de suicidio (32,1% vs. 14,5%), así como de autolesiones (19,5% vs. 9%).Además, tienen una peor salud mental y, en mayor medida, ataques de ansiedad (64,9%), depresión (55,4%) y ansiedad prolongada (48,2%).

Sus experiencias vitales muestran una sociedad todavía hostil con el colectivo, tal y como revela el informe de ‘Estado LGTBI+ 2026’: más de la mitad de las personas LGTBI+ ha vivido un episodio de odio el último año (54%). A nivel educativo, el 22,8% de la población LGTBI+ ha sufrido actos de odio en su etapa escolar.

“Sin la libertad de ser y poder mostrar quién eres sin miedo, no hay salud mental posible”, afirma Nel González Zapico, presidente de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA. “En salud mental, conocemos el impacto del estigma y la discriminación. Por ello, defendemos los derechos humanos y reclamamos erradicar el odio irracional que sufren las personas LGTBIQ+”, añade González.

Frente a los prejuicios, la discriminación y la violencia a la que son sometidas frecuentemente las personas con identidades y orientaciones sexo-género disidentes, es decir, no normativas, la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA reclama entornos sociales donde predominen la aceptación, el apoyo y el respeto en la vida cotidiana de las personas.

“El conocimiento, la información, la convivencia con personas de cualquier orientación sexual, favorece vivir sin miedo y en bienestar”, apunta María Isabel García Peña, activista de Salud Mental Euskadi e integrante de la Red Estatal de Mujeres y el Comité Pro Salud Mental en Primera Persona de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA.

Una comunidad que acompaña protege la salud mental

En 2025, un 20,9% de las personas LGTBI+ declaró no haber salido del armario, tal y como se conoce a este proceso de visibilización. Las investigaciones evidencian una conexión entre entorno y manifestación de la identidad y orientación sexual: “es más fácil salir del armario con las amistades cercanas que con los compañeros y compañeras de trabajo. Y es particularmente difícil salir del armario en la escuela o institutos”, señala el informe ‘Estado socioeconómico 2025’, publicado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+)”. Y según el Estudio Transaludes, solo el 10% de las personas trans y/o no binarias se ha visibilizado en todas las esferas de su vida.

En el ámbito laboral, un 40% de las personas LGTBI trabajadoras ha sufrido algún tipo de violencia verbal en el trabajo, según un estudio de UGT, mientras que el 44% oculta su orientación sexual o identidad de género para encontrar empleo, y el 40% de las personas trans asegura haber sido rechazada en entrevistas por los prejuicios hacia a su identidad de género.

Con un carácter positivo y constructivo, la nueva edición de #SaludMentalLGTBIQ+ visibiliza los factores protectores de la salud mental de las personas del colectivo: la escucha, la comprensión, el acompañamiento y la creación de redes de apoyo. Se defiende una sociedad con espacios donde todas las personas puedan mostrarse tal y como son, en los que crecer no signifique esconderse, donde haya acceso a una atención sanitaria digna y sin discriminación, la diversidad no se reduzca a tópicos, sea seguro y no dé miedo volver a casa, y las aulas constituyan espacios seguros de respeto y pertenencia.

El movimiento asociativo de SALUD MENTAL ESPAÑA, conformado por más de 360 asociaciones a nivel estatal, es un ejemplo de acogimiento y comprensión, un lugar seguro para miles de personas, con experiencia en salud mental o familiares, que acuden en busca de ayuda.

María Isabel García Peña reconoce los beneficios, en términos de salud mental, de participar en espacios comunitarios seguros. “Recuerdo situaciones en las que sentirme escuchada, comprendida y apoyada me ha ayudado a vivir con más libertad y siendo más yo misma, por ejemplo, en los talleres de sexualidad que recibimos hace unos años en la asociación ASASAM de la Federación Salud Mental Euskadi”.

En su experiencia, “estos talleres de sexualidad y las sesiones individuales, que recibimos a través de una sexóloga, han favorecido mi crecimiento personal, mi bienestar y mejorado el entorno social comunitario, favoreciendo la recuperación de las personas con problemas de salud mental. Además, la comunicación en el entorno más cercano, familia y amistades también es importante”.

[

Compatir este artículo
Ir al contenido